El jueves 30 de julio se celebró en León, el día del misionero leones en el Convento de San Francisco. Fue un día de fraternidad, compañerismo y muchas ganas de vernos.
Comenzó el acto a las diez y media de la mañana, con el saludo de buenos días y el reparto de credenciales. A continuación poco a poco fuimos pasando al Teatro de San Francisco, allí el Delegado de Misión Samaritana y el Coordinador de Misiones dieron la Bienvenida, en nombre del Señor Obispo, que llegaría un poco más tarde, ya que se encontraba reunido con los pueblos por causa de los incendios, que había en la Diócesis..
Después del saludo, el misionero comboniano Miguel Ángel Llamazares, nos dirigió la oración de la mañana, empezando con la canción de Alza la mirada.
Luego tuvimos un rato de descanso, así dimos tiempo al Sr. Obispo a que llegará, tomamos un café y unas pastas, Fue un momento de relax, donde hablaron los familiares, y amigos de las misiones con nuestros misioneros. Se dieron las gracias unos a otros, por todo lo que estaban haciendo o habían hecho, durante tantos años en las misiones. Gracias por seguir en el camino que Dios les ha dado. y Gracias por enseñarnos que con poco se puede hacer mucho.
Volvimos a entrar en el Salón y en ese momento el Sr.. Obispo ya estaba con nosotros y nos dio la Bienvenida a todos por estar en el Salón después de un año sin poder hacer el encuentro y el Día del Misionero,, y con las ganas de que esto se repita con más gente.En ese momento empezaron los testimonios. Uno de ellos fue de una monja de la Diócesis de Astorga, que estaba en Ecuador, y había venido con un sacerdote de León y nos conto toda su experiencia de como llego a las misiones y el otro fue de un misionero leones de Guatemala, donde nos explico lo complicado que está ahora ese país.
Para terminar fuimos a dar gracias al Señor, en la Iglesia de San Francisco, donde celebramos la misa y pudimos oír al Sr. Obispo que daba las gracias a todos los misioneros por lo que estaban haciendo fuera de su diócesis, y a nosotros nos dijo que la Iglesia tenia que ser misionera para ser la Iglesia de Jesús. Que tenemos que salir a nuestras comunidades como ellos hacen en sus lugares de misión.
Al finalizar la Eucarística y después de los saludos y de las fotos pertinentes nos acercamos al Albergue San Francisco, donde hicimos una comida asequible y muy fraterna, y cada uno contaba sus experiencias con las personas que tenían a su alrededor. Fue una comida muy sencilla que los chicos de la cocina del Albergue nos hicieron con mucha ilusión. Y para terminar el día y como no podía ser de otra forma, un grupo de bailes de la ciudad de León amenizaron el final de fiesta en el claustro de San Francisco.
Desde este pequeño rincón, les damos las gracias a todos los misioneros que pudieron venir y a los que no pudieron por este día tan maravilloso y por los buenos momentos que nos dan. También en el periódico de León pusieron un reportaje con el título "MISIONEROS, LA DICHA DE PADECER CON EL OTRO". Gracias